Cap. 38 La muerte de Troy
Cardenal estaba frente a su amigo que lo miraba extrañado.
—Hola, Troy.
—¿Me llamo así?
—Sí, te llamas Troy y somos amigos desde hace muchos años.
—Ok, pero no te recuerdo.
—Tienes una hija, una preciosa niña llamada Helena.
—¿Una hija?
—Sí, y es hermosa.
—No la recuerdo…
—Tienes una esposa.
—Yo… No soy casado.
—¿Cómo sabes eso?
—El doctor dijo que tenía novia…
—Escucha, eres casado, te casaste con una hermosa mujer que… ahora por alguna cosa de la vida no está.
Negó con la cabeza y le dijo al s