Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa tarde era tibia y suave, con un sol perezoso filtrándose entre los cristales del invernadero. Camila estaba sentada entre cojines y mantas ligeras, con el bastidor sobre el regazo y la vista perdida entre puntadas de hilo celeste.
El embarazo avanzaba con tranquilidad y, pese a la distancia que aún sentía con Leonardo, se permitía momentos de quietud y esperanza.
Entonces, escuchó el leve roce de las ruedas sobre el piso pulido







