Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche era silenciosa, apenas interrumpida por el murmullo lejano de los árboles mecidos por el viento. La brisa golpeaba suavemente contra los cristales de las ventanas, produciendo un sonido rítmico, casi hipnótico. Dentro de la casa, todo dormía, o al menos, eso parecía.
Las luces del pasillo estaban apagadas, y solo algunas lámparas de emergencia arrojaban una débil claridad sobre los pisos de madera pulida.
Leonardo no conseguía pegar un ojo. El insomnio se







