El sol de la tarde descendía lentamente, tiñendo el cielo de un tono dorado que bañaba la finca con una luz cálida y suave. Los rayos atravesaban las copas de los árboles, creando patrones danzantes sobre el césped. En el aire flotaba el aroma a hierba recién cortada y flores frescas, componiendo un ambiente de calma que parecía haberse instalado solo para ellos.
En medio del jardín, Camila estaba sentada en una manta extendida, con un libro abierto sobre sus piernas. Pero sus ojos no seguían l