Sheily negó repetidas veces, incapaz de aceptar lo que su cuerpo ya había reconocido. Su cuerpo lo supo mucho antes que ella.
—¡Esto es una locura! Es una estupidez que debemos olvidar. Trabajamos juntos y deberíamos estar trabajando ahora mismo —acomodó el traje de Zack, le puso la corbata en su lugar y le ordenó el cabello, para que nadie se enterara de lo que andaba haciendo en horario laboral.
Con la cara de calentura que tenía no se podía hacer nada.
—Soy un adulto responsable y puedo s