—¿Te gustó el sweater, Sheily? —le preguntó la tía Sara luego de saludarse.
La mujer era mayor que su madre por unos cuantos años y llevaba bien su edad, sin mayores pretensiones.
—Estaba muy bonito, gracias. ¿Todo esto lo hiciste tú? —preguntó, señalando lo expuesto en el mesón. Además de ropa había mantas, bolsos y animalitos.
Cogió un mono, que le recordó a los monos chupapollas de la compañía.
—Así es, los diseños son míos, pero tengo gente que me ayuda, Jonas es mi asistente, un chico m