La fachada de la secundaria «Siempre verde» apenas había cambiado con los años. Había rejas por fuera de las ventanas y menos árboles a su alrededor, pero la seguridad seguía siendo un asco.
Sheily se coló diciendo que era la hermana de uno de los niños que se preparaba para el desfile en el interior y recorrió los pasillos por los que anduvo tantos años. Avanzaba entre las tinieblas, buscando la luz.
Atardecía ya y ella se enfiló hacia la zona de las canchas, vacía porque todos estaban pend