Instalar su propio restaurante, Zack lo imaginaba luego de su conversación con Sheily. Un local en el centro de la ciudad, moderno, bohemio, que concentrara a una clientela exigente, pero de paladar adaptable, dispuesta a probar cosas nuevas y dejarse sorprender, por ejemplo, por algún espectáculo artístico a media semana o por los cuadros de pintores emergentes que revistieran sus muros, un restaurante galería. No había nada así en el país hasta donde él sabía, tendría que hacer un estudio de