*Sheily entró a la oficina de Edward con unas carpetas. Tomó asiento y comenzó a contarle los detalles de los últimos informes, muy profesional y sin hacer contacto visual con él.
—¿Es todo? —preguntó Edward cuando ella terminó de hablar.
—Por ahora sí, señor Bertram. Si no tiene alguna objeción, presentaré el proyecto en la próxima junta de directivos.
—¿Señor? —cuestionó él y ella asintió—. ¿Así serán las cosas ahora? Eres una chiquilla muy inmadura, no conseguirás nada de mí con esta esce