Sheily regresó a la mesa y se sintió más relajada, incluso cuando Williams volvió.
—Nadie supera mi swing —presumía Tudor. Cada charla con él acababa en sus andanzas en el campo de golf—. Zack no juega, ¿juegas tú, Johannes?
—No cuento con mucho espacio en mi agenda para el ocio, pero mis pasatiempos incluyen actividades de mayor impacto y exigencia física que el golf y sus carritos. El año pasado escalé el monte Everest.
A Tudor ya no le quedaron más ganas de presumir y Sheily se vio s