*—Días sin escándalos de Sheily: sesenta y cuatro. Estás postulando para ser la empleada del mes —le dijo Edward. Ella había ido a su oficina para hablar sobre temas de presupuestos, pero destacar los avances en el control de sus arrebatos era un incentivo positivo.
—Pues considerando que la asistente que me asignaste es una verdadera simia, he avanzado bastante. Sé que lo hiciste a propósito. No sabe de tildes, de haches y entre las be y uve empiezo a creer que escoge al azar.
—Una prueba a t