Capítulo 46. Celos
La mañana en la firma Beaumont transcurría con la eficiencia de un reloj suizo, pero para Connor, el tic-tac se sentía como una cuenta regresiva. Caminaba por el pasillo principal, de regreso de una reunión con los socios, ajustándose los puños de la camisa con un gesto mecánico. Al girar en la esquina que conducía al área de los asociados, se detuvo en seco.
A través del cristal de la oficina de Becca, vio a Ethan. El novato sostenía un vaso de café con una sonrisa que Connor calificó de inm