Mundo ficciónIniciar sesiónLas primeras dos horas del vuelo transcurrieron en un silencio que era más ruidoso que cualquier grito, con Nick mirando por la ventana del jet hacia el océano Atlántico que se extendía bajo ellos como sábana oscura interrumpida solo por las luces ocasionales de barcos que navegaban en la noche. Michaela estaba sentada en el lado opuesto de la cabina, con su cuerpo rígido en el asiento de cuero y sus ojos fijos en su teléfono aunque la pantalla no mostraba nada excepto el fondo de pantalla de Manuel que había tomado hace apenas tres días cuando el mundo todavía tenía sentido.
Fue Nick quien finalmente rompió el silencio, con su voz saliendo más áspera de lo que pretendía porque había estado conteniendo pal







