Mundo ficciónIniciar sesiónLas primeras dos horas del vuelo transcurrieron en un silencio que era más ruidoso que cualquier grito, con Nick mirando por la ventana del jet hacia el océano Atlántico que se extendía bajo ellos como sábana oscura interrumpida solo por las luces ocasionales de barcos que navegaban en la noche. Michaela estaba sentada en el lado opuesto de la cabina, con su cuerpo rígido







