James Mads Hawking, me cortó el aliento desde el primer momento en que lo vi entrar al salón de clases, con una máscara de chico tranquilo, educado, mostrando valores que muy pocos ahora tenían, aunque siempre hubo algo más bajo todo ello.
No es de los que sonríe todo el tiempo o que está feliz con su vida, él es un hombre al que siempre lo abruma algo.
Todo ese tiempo, creí haberme enamorado de él, porque sabía quién era, o, al menos eso era lo que mostraba; un hombre trabajador, que respetab