Capitulo 55. La Fractura
"...la hija del hombre que ayudó a matar a tu padre."
Las palabras de Silvio Romano no fueron una revelación. Fueron un veneno inyectado directamente en el tejido cicatricial del alma de Alessandro, disolviendo la frágil conexión que se había forjado entre él e Isabela. El aire en el vehículo de mando se volvió denso, pesado, imposible de respirar. El zumbido de los sistemas electrónicos, antes un sonido de fondo neutro, se transformó en un lamento fúnebre para la tregua que acababa de morir de