Capitulo 16. La Trampa De La Ratona
La revelación fue como un relámpago en la oscuridad de mi celda: el objetivo no era la cerradura, era el hombre. La conclusión era tan aterradora como liberadora. Mi guerra ya no era contra muros y sistemas; era contra carne y hueso. Contra un corazón que yo ni siquiera estaba segura de que existiera. Y para atacar al rey, tienes que acercarte al trono.
Mi estrategia cambió de la noche a la mañana. La sumisión pasiva se transformó en una proximidad calculada. Necesitaba crear oportunidades, esc