C74. Desenmascarada.
Francesca Ferrari
El arrepentimiento quema más que la enfermedad. Me levanté de la cama sintiendo que cada hueso de mi cuerpo pesaba una tonelada, pero el impulso en mi pecho era más fuerte que el cáncer. Necesitaba moverme. Necesitaba salir de esa habitación que olía a incienso rancio y a una santidad que ahora me asfixiaba.
Caminé por el pasillo, apoyando la mano en las paredes de mármol frío. Los recuerdos me martillaban la mente con la fuerza de un verdugo. Vi a Giovanni, años atrás, intent