C75. El velo desgarrado.
Miré de nuevo la fotografía de "Perla" que había quedado sobre la madera oscura del escritorio. Esa mirada... era la misma que mi madre ponía cada vez que mencionaba la palabra "pecado", pero ahora entendía que no era rectitud lo que brillaba en sus ojos, sino un hambre de revancha que nunca se sació.
Cada rosario que rezamos juntas, cada vez que ella me obligó a vestirme de luto por una hija que perdimos, cada vez que me susurró al oído que Giovanni era el diablo encarnado... todo era parte de