Capítulo 99. Todo listo para el rescate.
El mapa satelital brilló en la mesa de cristal templado.
Una luz roja parpadeaba en el centro de la pantalla. Constante. Burlona.
Liam apoyó las dos manos planas sobre el borde de la mesa. Los músculos de su espalda se tensaron bajo la camisa negra de algodón. Llevaba catorce días exactos sin dormir más de dos horas seguidas. Catorce días rastreando cuentas falsas, transferencias encriptadas y fantasmas digitales por toda Europa.
Por fin lo tenían.
Olivia estaba de pie a su lado. Su cadera roza