Capítulo 63. Fuego cruzado y verdades.
La sirena chilló. Un taladro directo a los tímpanos. La luz roja parpadeó sobre los troncos de los árboles, tiñendo el bosque de sangre.
—¡Adentro! —rugió Liam.
Empujó a Olivia por la cintura. Ella no protestó. Subió de un salto al asiento del copiloto de la bestia blindada. Liam tiró de la pesada puerta de acero. El metal hizo clic. Corrió por el frente de la camioneta. Sus botas aplastaron la maleza y las ramas caídas. Abrió su puerta y saltó al asiento del conductor.
El motor rugió. Un rugid