Capítulo 57. Compañía ineludible.
El motor de la camioneta blindada se apagó. La oscuridad absoluta de la montaña se tragó el habitáculo.
—Te quedas aquí —ordenó Liam. Se quitó el cinturón de seguridad con un clic seco.
Olivia negó con la cabeza. Sus manos volaron a la manija de su puerta.
—Quiero ir contigo. Puedo ser de gran ayuda.
Liam apretó el botón del tablero central para bajar los seguros eléctricos. Pero Olivia fue más rápida. Tiró de la manija manual y empujó la pesada puerta blindada antes de que el mecanismo se bloq