Capítulo 56. Jugada doble.
Olivia tecleaba con furia. Eran las dos de la madrugada. La pantalla de su vieja laptop iluminaba la pequeña mesa de la cocina. Tenía los ojos rojos por la falta de sueño, pero no iba a detenerse.
Katy y su madre dormían. La casa estaba en silencio absoluto.
Olivia tenía abiertas diez pestañas en el navegador. Había pasado las últimas cuatro horas rastreando noticias de finanzas, registros públicos y artículos sobre la fusión de la familia Vane y Cross. Si los Vane tenían a Georgina, necesitaba