Capítulo 140. El peso de la corona.
El mega yate de cien metros de eslora cortaba las olas del mar Mediterráneo.
El sol del mediodía caía a plomo sobre la cubierta superior. El agua salada salpicaba la proa. No había tierra a la vista. Aislamiento total.
En la zona de descanso, bajo un toldo de lona blanca, Olivia Cross estaba sentada.
Llevaba un traje de baño negro de una sola pieza. El corte era asimétrico. Elegante. Implacable. Sus ojos oscuros estaban ocultos detrás de unas gafas de sol de diseñador.
No miraba el horizonte. N