Capítulo 111. Había sido perfecto.
Claritza abrió los ojos y lo encontró tan cerca que sus pestañas casi se tocaban. En sus ojos vio paciencia. Deseo. Pero sobre todo, vio una pregunta silenciosa: “¿confías en mí?”
—Quiero —comenzó, y la voz le tembló—. Quiero que me beses. De verdad.
La sonrisa de Lucas se amplió apenas un instante antes de que sus labios finalmente se encontraran con los de ella.
No fue un beso tímido. Tampoco fue voraz. Fue profundo. Medido. Un beso que parecía saber exactamente lo que ella necesitaba: la cer