Mundo ficciónIniciar sesiónMía sintió los golpes repetidos en la puerta y se levantó con las pocas fuerzas que le quedaban para ir a abrir la puerta del camarote. Se había dado una ducha larga que no había servido para quitarle el cansancio. Había vomitado un par de veces más y había tratado de dormir algo, pero parecía que era imposible. Finalmente había terminado encerrándose para no tener que lidiar con nada ni con nadie.







