Mundo ficciónIniciar sesiónEl dolor llegó diferente esta vez.
No como aquella primera contracción de hacía tres semanas, que la había doblado sobre sí misma con la sorpresa de lo inesperado. Esta era más profunda, más deliberada, como si el cuerpo hubiera estado esperando el momento exacto de rendición para reclamar su propio veredicto. Clara llevaba diez minutos apoyada contra el marco de la ventana del dormitorio cuando la segunda oleada la obligó







