Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl reloj en la pared del gran salón marcaba las seis de la tarde cuando Marcus Terán distribuyó los nuevos sobres.
Cuatro sobres blancos. Cuatro herederos. Sesenta minutos para decidir.
No hubo ceremonia esta vez. No hubo discurso elaborado sobre tradición o legado. Solo Marcus caminando entre nosotros con esa sonrisa depredadora que había aprendido a reconocer como preludio de algo monstruoso.
—Prueba Cuatro —dijo, su voz re







