Mundo ficciónIniciar sesiónTreinta días.
Treinta días desde que Marcus me mostró mi nombre en esos archivos. Treinta días desde que entendí que no había escapatoria, solo diferentes formas de caer.
Los primeros diez los pasé en negación. Convenciéndome de que encontraría una salida, algún resquicio legal, alguna manera de deshacer el nudo que Marcus había tejido alrededor de mi cuello. Edward contrató tres abogados diferentes. Los tres dijeron lo mismo: estaba atrapada.
Los siguientes diez los pasé







