—Beta Leo, el Alfa y Luna de la manada azul del Esté están aquí -comunico uno de los guardias reales mediante enlace mental-. Exigen saber el paradero de su hija, Helena.
—¡Mierda! —Beta Leo maldijo y bloqueó el vínculo mental.
Eso fue inesperado. Que los padres de Helena se acercaran a la manada para preguntar por ella era un acto que nunca se le había pasado por la cabeza. Salió corriendo de su oficina a la velocidad de la luz para abordar la situación antes de que empeorara.
Cuando llegó a