Hasta la muerte...
Desde el día en que Alfa Mason se llevó a la espalda lo que creía en el Bastón de Supremacía, no ha desaparecido de su vista. Se bañaba, comía, paseaba y dormía con el personal.
No ha dejado de hablar de sus grandes logros.
Incluso ha llegado a enviar mensajes a los otros Alfas apenas piso la casa de empaque, sobre su victoria sobre el rey Alfa Supremo e invitarlos a la ceremonia de coronación que él mismo planeó.
Creía con todo su corazón que el bastón que tenía era el verdadero instrumento de