—Estás aquí —King Ares comentó secamente cuando entró en su oficina y se encontró con Beta Leo.
Había estado fuera todo el día. Pasó unas horas en el monumento hablando con la tumba de su padre, después de lo cual se fue y dio una vuelta por el pueblo para aclarar su mente.
—¿Dónde has estado? —preguntó Leo, preocupado. Había intentado comunicarse a través del enlace con el rey todo el día sin éxito, ni siquiera con los guardias que lo habian acompañado.
—Eso no es asunto tuyo, Leo. No te debo