*Capítulo 11:
ALESSIA
La risa de Liam seguía en la escalera cuando el primer bote de supresor golpeó el suelo.
El metal repiqueteó contra la piedra, una vez, dos veces, antes de que la bota de Axel lo atrapara a medio rebote y lo mandara volando escaleras abajo. Se estrelló contra la pared de abajo y siseó. El sonido era incorrecto. No el retumbar grave del humo de Belladona nocturna. Este era más agudo, presurizado, como una línea de ventilación reventando en Urgencias.
El olor me golpeó un seg