*Capítulo 8: ALESSIAEl salón contuvo el aliento. Cada lobo, cada sirviente, cada traidor que me había visto sangrar durante tres años esperó a que el sonido terminara de rebotar en el techo abovedado.`Yo, Alessia Costa, te rechazo, Liam Greystone, como mi mate.`Las palabras no fueron fuertes, no necesitaban serlo. Cortaron la ley de la manada, los votos pronunciados a los diecinueve con manos temblorosas, la parte de mí que todavía esperaba sus pasos por la noche por costumbre en lugar de miedo.Algo dentro de mí se desgarró. No fue limpio. Fue dentado y profundo, hasta el hueso. Mi visión se puso blanca por medio segundo y saboreé cobre, agudo y metálico, como morder una moneda durante una transfusión. Las rodillas casi me fallaron. Al otro lado del mármol, Liam se tambaleó como si le hubiera clavado una hoja entre las costillas, con la mano volando a su pecho, la camisa de vestir tensándose sobre sus hombros. Su lobo aulló una vez, bajo y gutural, un sonido de traición que hizo
Leer más