*Capítulo 25:
ALESSIA
La pared por la que Liam entró todavía humeaba. Lobos salvajes se derramaron detrás de él como una marea negra, y ejecutores del Consejo lo siguieron con los rifles en alto. El corredor se convirtió en caos en un instante. Los disparos destrozaron las luces, los gruñidos retumbaron en las paredes, y la sangre salpicó el concreto antes de que alguien pudiera respirar.
La voz de la Anciana cortó a través del holodron, lo bastante afilada para atravesar el ruido. “Prueba fin