*Capítulo 12:
ALESSIA
El bote golpeó el escalón debajo de mí y rodó.
El tiempo no se ralentizó. Se quebró.
Azriel agarró mi cintura y tiró de mí hacia atrás. Su cuerpo se estrelló contra el mío, empujándonos escaleras arriba mientras el cilindro de acero rebotaba una vez, dos veces, y se asentaba en el descansillo. Por medio segundo, no pasó nada. Ni un siseo ni humo. Solo la sonrisa vacía de Liam mirando desde abajo.
Entonces el bote hizo clic.
No era una válvula de liberación. Era un cebador