*Capítulo 24:
ALESSIA
No dimos ni diez pasos.
El corredor de adelante se bloqueó con un sonido como un disparo. Barreras de acero cayeron del techo y sellaron cada salida excepto la escalera detrás de nosotros. Luces rojas bañaron las paredes, y el holodron de la Cámara del Consejo zumbó hasta aparecer, con su lente enfocando a nuestro grupo cubierto de sangre.
La voz de la Anciana llenó el pasillo. Era calmada, clínica, y dirigida a cada manada que observaba esta prueba. “BloodNight, el trío I