PERSPECTIVA DE RIA
Dolor, eso fue lo primero que sentí al estar tendida en la carretera. Podía sentir mi sangre empapando mi ropa, podía sentir mi pecho doler muchísimo, podía sentir mi cabeza latir como si alguien la usara como tambor. Podía sentir que me debilitaba.
Si no había muerto, por qué seguía respirando? Por qué el cruel sueño dolería pero sobre todo, por qué todo estaba tan silencioso? Sabía que era una calle concurrida, sabía que debería escuchar ruido si aún estaba en la carretera.