VICTORIA.
Me doy una ducha rápida. El agua caliente me devuelve el cuerpo a la vida. Al salir, Valentina me entrega un pijama de algodón, que me queda un poco pequeño, porque soy un poco mas rellenita que ella, pero es cómodo.
Cuando llego a la sala, veo a mi hermana poniéndose el abrigo.
—Tengo turno doble en el supermercado —me dice, acomodándose la bufanda—. Llamé a la niñera para que no venga. Ya que estás aquí, me ahorro ese dinero. ¿No hay problema?
—Ninguno. Ve tranquila, yo me encargo d