HERMANAS ENFRENTADAS.
VICTORIA.
Clavo mis ojos en Valentina, completamente muda. Ella me sostiene la mirada por una fracción de segundo antes de desviar los ojos hacia el suelo, con las mejillas encendidas de pura culpa. Mi mente trabaja a mil revoluciones por minuto. ¿Qué coño hace mi hermana del brazo de Maksim? De todos los hombres del maldito continente, tenía que ser él. Un tipo arrogante, desagradable y peligroso.
El ambiente en el comedor se vuelve de un frío polar. Por puro instinto de supervivencia, y enten