HERMANAS ENFRENTADAS. 2
VICTORIA
—A veces las personas tenemos que adaptarnos a las circunstancias, Victoria. Es fácil juzgar la vida de los demás cuando se tiene un suelo firme bajo los pies. Pero cuando el agua te llega al cuello, juegas las cartas que te tocan. No todos tenemos la suerte de ganarnos el favor del jefe.
—¿No entiendo nada? —interviene Odel, mirándonos con curiosidad al notar la intensidad del intercambio
—Nada importante, señor Markov —respondo de inmediato en ruso, regalándole una sonrisa impecable