MAXIMILIANO.
He pasado la noche en un sofá que se queda corto para mi estatura, con la mano cerca del arma y el oído atento a cualquier ruido. Victoria se encerró desde anoche en su habitación con llave; cree que una pieza de madera es suficiente para mantenerme fuera, pero hoy he decidido tener paciencia.
El olor del café inunda la pequeña estancia. No suelo cocinar, pero he preparado algo de desayuno. Me gusta tener el control, incluso en los detalles más insignificantes. Saco el teléfono y m