(Perspectiva de Mariana)
Habían pasado dos días desde que mi padre cruzó las puertas de esta mansão como un hombre libre. El ambiente en la casa había cambiado… ahora se respiraba una paz nueva, una sensación de que as piezas del puzle por fin iban encajando. Yo seguía guardando reposo en nuestra nueva suite, la que Rodrigo y yo elegimos para que fuera nuestro territorio neutral, lejos de los fantasmas que rondaban la habitación principal.
La luz de la mañana se filtraba por las cortinas de lin