Visão de Mariana
La suite del postparto era un oasis de silencio e luz tenue. Estaba tumbada na cama, con los cojines amontonados en la espalda, co el cuerpo molido e reventada. Parecía que se me habían estirado todos los músculos más allá de lo posible. Me escocía la zona íntima, me dolía la espalda e tenía el pecho pesado, lleno de una leche que todavía não terminaba de subir bien.
Pero Henrique estava allí. Dormía en la cuna de al lado, envuelto en una mantita azul e con el gorrito blanco pu