Cap.43 - El interior era sombrío, iluminado por las pantallas de las máquinas tragaperras que parpadeaban con luces de colores y emitían ruidos electrónicos mareantes.
Unos pocos hombres y mujeres mayores, con la mirada perdida, se agolpaban en las máquinas o en una mesa de cartas al fondo.
Y entonces, lo vi.
Sentado en un taburete alto en la barra del bar, con un vaso de cerveza a medio terminar delante, y la mirada perdida en la pantalla de una televisión vieja que emitía una carrera de cabal