Mundo de ficçãoIniciar sessão(Visión de Mariana)
Después de aquel recibimiento de abrazos y risas en el garaje, Laura me llevó de la mano por toda la casa, como un pequeño torbellino de energía contenida. "¡Mira mi cuarto! ¡Mira el patio! ¡Mira el columpio!".
Pero ahora, en el silencio acogedor de su habitaci&oacut







