(Perspectiva de Rodrigo)
El agua caliente me golpeaba la espalda con fuerza, pero no lograba llevarse la irritación. Cerré los ojos, pasándome la mano por la cara, sintiendo cómo me pulsaba la rabia en las sienes.
La audacia de esa chica…
De esa niñera.
La forma en que me habló la noche anterior, con ese desafío en los ojos. Cualquier otra persona habría acabado de patitas en la calle en ese mismo instante. Podría haberlo hecho. Debería haberlo hecho.
Cerré el grifo de un movimiento brusco y me