Cap.100 - El silencio del despacho era un contraste con la agitación que aún hervía dentro de mí.
El informe sobre la mesa no era más que manchas negras sobre un fondo blanco.
Mi mente estaba en la sala del inicio del pasillo, pegada a la imagen de las dos riendo, a la facilidad inquietante de Mariana con Laura, y al agujero negro de sospecha que era el bolso del hacker en el sofá frente a mí.
No pasó ni una hora cuando un golpe suave y casi vacilante sonó en la puerta.
—Pasa.
Apareció en el ma