La tensión en la Editorial Soler era una constante, un telón de fondo para el drama silencioso que Clara y Marcos vivían a diario. Sin embargo, incluso en los ambientes más serios, la vida tiene sus momentos de absurdo y humor. Y ese día, la fuente de la distensión sería un autor tan excéntrico como talentoso.
Elías Mendoza era un novelista de culto, conocido por sus obras surrealistas y su personalidad aún más peculiar. Había publicado con Editorial Soler durante décadas, y aunque sus ventas n