65. No es perfecto
La confesión de su relación sí consiguió que Daxton quedara sorprendido. No se lo había esperado y menos que Livia presentara al cuñado de su hermano como su novio. Esos solo pasaban en las novelas, ¿no?, pensó Daxton.
El silencio en la habitación podía cortarse con el filo de una cuchilla. Livia esperó a que su abuelo dijera algo, pero seguía en shock. Tal vez no debió ser tan directa, pero lo conocía bastante bien; él odiaba que se fueran por las ramas.
—Di algo, por favor