72. Epílogo
72. Epílogo
Seis meses después, cuando el reloj marcaba la una de la mañana con veinticinco minutos, vino al mundo Teo Ridley Lexington para la felicidad de la familia y de Nikki. La niña estaba tan feliz, que saltaba por cada rincón de la habitación del hospital mientras veía a su madre sostener el pequeño bulto envuelto entre mantas azules, como un príncipe.
La familia, también había venido desde muy temprano para conocer al pequeño Teo, quien era una copia exacta de… su madre. Esta vez, los